LA AFA ELEVÓ UN RECLAMO ANTE LA FIFA POR EL MAMARRACHO OLÍMPICO
La insólita derrota del Sub-23 ante Marruecos movilizó al organismo madre del fútbol argentino. «Es realmente un sinsentido que va contra las reglas de la competencia», dijo Claudio Tapia.
La Selección Argentina Sub-23 fue víctima de un escándalo sin precedentes en su estreno en los Juegos Olímpicos de París 2024 donde, por incidentes provocados por los hinchas marroquíes, el juego se interrumpió durante dos horas, los jugadores se fueron y volvieron al campo de juego, el VAR anuló el tanto de la igualdad y los de Javier Mascherano cayeron por 2-1.
El bochornoso episodio disparó las reacciones de Lionel Messi y Nicolás Tagliafico, como así también de Claudio Chiqui Tapia, que desde su cargo como presidente de la AFA confirmó que elevaron un reclamo a la FIFA por lo ocurrido en la 1ª fecha del grupo B.
«Fue lamentable lo que nos tocó vivir hoy a los argentinos en Saint-Étienne», inició el mandamás de la Asociación del Fútbol Argentino y continuó:
«Esperar casi dos horas en el vestuario para que, después de la invasión al campo de juego por parte de espectadores marroquíes y la violencia que sufrió la delegación argentina, nuestros jugadores tengan que volver a salir a hacer la entrada en calor y seguir jugando un encuentro que debió ser suspendido por el árbitro principal, es realmente un sinsentido que va contra las reglas de la competencia».
Tapia afirmó que la AFA ya formalizó un descargo ante el ente regulador del deporte. «Sumado a ello, tampoco se escuchó la opinión de los capitanes de ambos seleccionados, que entendían que el juego no se debía reanudar. Desde la Asociación del Fútbol Argentino ya elevamos el reclamo a la Comisión Disciplinaria de la FIFA para que se tomen las medidas reglamentarias pertinentes y se imponga una sanción a quien o quienes corresponda».
Papelón
Luego que Cristian Medina marcaba el 2-2 parcial, que una hora y media más tarde sería invalidado, descendieron cientos de proyectiles desde las tribunas pobladas por hinchas marroquíes, hubo invasiones a la cancha y hasta explotó una bomba de estruendo cerca de Julián Álvarez.
Los jugadores se retiraron del terreno escoltados por la policía, tapándose la cara por la gran cantidad de cosas que les tiraban desde lo alto del estadio, y todo terminó en un verdadero escándalo, a tal punto que los propios protagonistas no sabían si el encuentro había terminado.
El juez sueco Glenn Nyberg se tomó unos minutos para evaluar la situación y no dio por finalizado el partido. Después, las autoridades obligaron a reanudar el juego y ello trajo consigo la anulación del agónico empate.
Extraído de: REPÚBLICA DE CORRIENTES
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