Un saladeño lleva la bandera correntina en la fragata «Libertad»

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El joven Fabio Emanuel Rodeles integra el tradicional viaje de instrucción del buque escuela de la Armada Argentina. Desde una infancia en el interior provincial hasta la navegación por puertos internacionales, su recorrido refleja una vocación forjada con disciplina y compromiso.

Desde la cubierta de la fragata ARA «Libertad», el guardiamarina en comisión Gustavo Rodeles lleva el orgullo de Saladas, la «Cuna de Héroes» correntina, hacia distintos puertos del mundo. El joven, cadete de último año de la Escuela Naval Militar, atraviesa la etapa final de su formación como oficial de la Armada Argentina durante el tradicional LIV Viaje de Instrucción.

Su historia comenzó lejos del mar. Es el mayor de seis hermanos y creció en una familia donde el esfuerzo cotidiano marcó el rumbo. Su padre, hoy dedicado al comercio de materiales para la construcción, cumplió el Servicio Militar en la Base Naval Puerto Belgrano; mientras que su madre sostiene la organización del hogar. A esa formación se sumó el legado de un tío excombatiente de Malvinas, cuyas vivencias despertaron desde temprano el respeto por la defensa de la soberanía nacional.

Mientras sus hermanos eligieron carreras vinculadas a la ingeniería y las ciencias exactas, Gustavo decidió seguir un camino diferente. Ingresó a la Escuela Naval Militar en busca de un horizonte que su geografía natal no podía ofrecerle: el océano.

El primer contacto con la navegación terminó de confirmar su vocación. Sin embargo, el ingreso a la institución también le presentó desafíos. Uno de los más importantes fue la natación. Al incorporarse a los talleres náuticos carecía de conocimientos técnicos y comenzó desde el nivel inicial.

Lejos de desanimarse, convirtió esa dificultad en un objetivo personal. Con entrenamiento constante y disciplina logró superar las exigencias hasta alcanzar uno de los máximos reconocimientos físicos de la institución.

«Fui progresando y en cuarto año obtuve el distintivo por aptitud física, que significa tener un rendimiento ejemplar», recuerda.

Durante su formación, el judo también ocupó un lugar central. Alcanzó el cinturón naranja y encontró en ese deporte una escuela de valores estrechamente ligada a la vida naval.

1496784w380h385c.jpg Un saladeño lleva la bandera correntina en la fragata "Libertad"

«Es un vínculo sumamente estrecho», afirma al destacar la importancia de la camaradería, el autocontrol y la resiliencia. «Aprender a caer, sostener al compañero y entender que la fuerza sin doctrina no construye nada.»

La relación entre el judo y la Armada tiene además un antecedente histórico: fue el buque escuela ARA «Presidente Sarmiento» el que introdujo oficialmente esa disciplina en Argentina a comienzos del siglo XX.

Actualmente, Rodeles desarrolla la etapa más importante de su formación a bordo de la fragata ARA «Libertad». El LIV Viaje de Instrucción contempla una travesía de cinco meses, unas 16.000 millas náuticas y escalas en nueve puertos internacionales.

Extraído de: ÉPOCA

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