DISCUTIÓ CON SU HIJA Y LE PEGÓ UN TIRO EN UNA DE SUS PIERNAS
La joven primero dijo que habría sido víctima de un robo violento, luego confesó que había descubierto mensajes «comprometedores» en el celular de su padre con otra mujer.
Una joven, de 18 años, fue internada de urgencia en el Hospital Escuela de Capital, luego de recibir un disparo de arma de fuego en una de sus piernas durante un confuso episodio. La víctima dijo inicialmente que había sido durante un intento de robo, pero luego confesó que el agresor había sido su padre, al que le descubrió conversaciones telefónicas con otra mujer. Pese a la gravedad del hecho, el hombre no fue detenido por la brutal agresión hacia su hija.
El hecho ocurrió el domingo 9, poco antes de la medianoche, cuando la Policía tomó conocimiento del ingreso a la urgencia del nosocomio, de una jovencita de 18 años, de nombre Micaela, que presentaba una herida de bala en la pantorrilla de la pierna izquierda. Su madre, Daniela, la había llevado en un auto particular. Al ser consultada por los médicos en el lugar, la víctima dijo que había sido asaltada y baleada por «motochorros» en cercanías de la plaza del barrio Pirayuí. De inmediato, efectivos policiales de la Comisaría 13 llegaron hasta el lugar para indagar sobre el incidente.
La comisión policial, encabezada por el oficial ayudante Octavio Peñalber, habló con la víctima y su madre, por separado; pero había incongruencias muy marcadas en los dos relatos. Finalmente, la chica confesó que en realidad el balazo provino del arma de su propio padre, con quien mantuvo una fuerte discusión. La joven había encontrado mensajes subidos de tono entre su padre y otra mujer y al confrontarlo con la evidencia, el hombre reaccionó en forma muy violenta, tomó su arma y baleó a su propia hija de un disparo en la pierna izquierda.
Con el testimonio de la chica, la Policía fue en busca del sujeto identificado como Ramón G., de 44 años, en poder de quien secuestró también el revólver usado para lesionar a su hija. La causa fue caratulada como «lesiones culposas, tenencia y portación ilegal de arma de fuego de uso civil y de guerra». Ante todo esto, el fiscal Raúl Pasetto decidió que no sea detenido por el brutal ataque.
Extraído de: ÉPOCA
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