Veda total: prohíben la pesca de surubí por tiempo indefinido en un tramo del Paraná
La Dirección de Recursos Naturales implementó la restricción tras registrarse concentraciones atípicas de ejemplares en la confluencia con el río Paraguay. El descenso térmico y el incremento del caudal obligaron a los cardúmenes a refugiarse en pozones profundos del canal.
En una decisión urgente destinada a proteger una de las mayores riquezas biológicas y turísticas de la región, la Dirección de Recursos Naturales de la Provincia dictó la Disposición N.° 618, mediante la cual se activa una veda extraordinaria, absoluta y por tiempo indeterminado para toda actividad pesquera en un sector clave del río Paraná. La medida se tomó tras detectarse una concentración masiva e inusual de grandes cardúmenes de surubíes, una situación que pone a la especie en un estado de «extrema vulnerabilidad» frente a la presión extractiva.
La restricción rige para un tramo crítico de navegación: el área comprendida entre los kilómetros 1232 y 1238 del río Paraná, un espacio que se extiende desde la confluencia con el río Paraguay hasta la zona conocida popularmente como Los Cables, ubicada al norte de la isla Pelón. En este perímetro, queda estrictamente prohibida tanto la pesca deportiva como la comercial, buscando blindar el recurso hasta que los informes técnicos confirmen que el peligro de depredación ha cesado.
El comportamiento de los surubíes, que comenzaron a apiñarse de forma atípica en este sector del río, responde a variables climáticas e hídricas muy específicas de la temporada. En diálogo con República de Corrientes, Agustín Portela, director de Recursos Naturales de la Provincia, explicó la dinámica que disparó las alarmas: «Baja la temperatura y aumenta el caudal río arriba», detalló el funcionario, señalando que la combinación de aguas más frías con un mayor volumen de corriente empuja a los peces a buscar refugio en las profundidades de este tramo del canal.
Portela reveló que el fenómeno ya se venía manifestando en la región: «Nos dimos cuenta antes por el comportamiento de la fiesta en Goya. Ahora esto lo verificamos».
Asimismo, destacó que la aglomeración geográfica de los ejemplares requirió una articulación inmediata que supera los límites provinciales: «Esta medida afecta más a la costa chaqueña y tomamos medidas de los dos lugares salvaguardando siempre al recurso. Si no cuidamos, nos quedamos sin turismo». El funcionario también recordó que este tipo de intervenciones de emergencia tiene un respaldo institucional de largo plazo: «No es algo nuevo y lo hacemos hace varios años, comprendido dentro de un convenio; es una cuestión establecida con Paraguay», aclaró.
Para garantizar el cumplimiento efectivo del cese de actividades y evitar la incursión de infractores, la Provincia desplegó un estricto operativo de control hidrológico.
Las autoridades dispusieron un sistema de guardias rotativas con dos equipos apostados de forma permanente en las localidades de Empedrado y Bella Vista, aguas arriba de la zona de veda, los cuales cuentan con el soporte de navegación y la infraestructura de la Prefectura Naval Argentina.
Quienes decidan violar la restricción se exponen a severas consecuencias que exceden el perjuicio económico. Si bien la multa administrativa base está fijada en el valor equivalente a los 500 litros de nafta súper –monto que actualmente ronda los $ 1.025.000 pesos–, la normativa vigente contempla el secuestro inmediato de las embarcaciones, los motores fuera de borda y la totalidad de los equipos de pesca.
Adicionalmente, dependiendo de la gravedad del daño ambiental o en casos de reincidencia y resistencia a la autoridad, se prevé la articulación de denuncias en el fuero penal por delitos contra el medio ambiente y la fauna silvestre.
Más allá del despliegue logístico y del valor de las multas, Portela señaló que el verdadero fondo del problema no se resuelve únicamente con fiscalización, sino con un cambio profundo en la mentalidad de los actores que explotan el río. El titular de Recursos Naturales apuntó contra las malas prácticas que aún persisten en el sector: «Tenemos problemas educativos.
Realmente, hay pseudopescadores deportivos pero no aportan nada. La campaña que tenemos que hacer en Corrientes es educar y reformar a los guías».
Para la gestión provincial, la sostenibilidad ecológica es la única vía para garantizar el sustento de miles de familias correntinas que dependen directa e indirectamente del flujo de visitantes. «Debemos cambiar nuestra forma de pensar, reconvencernos; sin eso no existe el turismo», concluyó Portela, dejando en claro que la veda extraordinaria no busca castigar al sector, sino salvar el futuro de la pesca deportiva en el litoral argentino.
Extraído de: REPÚBLICA DE CORRIENTES
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