Gobernadores preparan cumbre regional con una agenda federal
Los mandatarios de Corrientes, Chaco y Santa Fe se reunirán esta semana en Resistencia para coordinar una agenda común de obras, infraestructura y recursos. El encuentro ocurre en medio de negociaciones con la Casa Rosada y del debate legislativo nacional.
La reunión que esta semana mantendrán en Chaco los gobernadores Juan Pablo Valdés, Leandro Zdero y Maximiliano Pullaro se presenta como mucho más que un encuentro protocolar entre mandatarios provinciales. La convocatoria, que tendrá lugar en Resistencia bajo la anfitrionía del Gobernador chaqueño, aparece atravesada por una serie de demandas compartidas hacia el Gobierno nacional y por la necesidad de consolidar una posición regional frente a las discusiones que hoy ocupan la agenda política argentina.
El encuentro se desarrollará pocos días después de una intensa ronda de gestiones realizadas por funcionarios provinciales en Buenos Aires y de las conversaciones que distintos gobernadores mantuvieron con integrantes del gabinete nacional. Entre ellas se destacan los contactos encabezados por el ministro del Interior, Guillermo Francos, quien durante la última semana volvió a asumir un rol central como articulador político entre la Casa Rosada y las provincias.
La estrategia nacional apunta a sostener abiertos los canales de diálogo con los mandatarios, considerados dialoguistas, en un momento donde el Gobierno necesita consolidar respaldos para avanzar con proyectos legislativos clave en el Congreso. Del otro lado, las provincias buscan transformar esa instancia de negociación en respuestas concretas para demandas históricas vinculadas con infraestructura, energía, transporte y financiamiento.
En ese contexto, Corrientes llega a la reunión con una señal política relevante. La principal novedad de los últimos días fue la confirmación de la reactivación de la Autovía de la Ruta Nacional 12, una de las obras más esperadas por la provincia y que permanecía paralizada desde hacía más de cuatro años.
El propio gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que durante la semana próxima una delegación nacional arribará a Corrientes para recorrer el frente de obra y formalizar el reinicio de los trabajos. La prioridad estará puesta en el tramo comprendido entre el aeropuerto internacional Fernando Piragine Niveyro y la Rotonda de la Virgen de Itatí, considerado el sector más complejo debido al intenso tránsito que soporta diariamente y a la existencia de estructuras inconclusas.
La reactivación de la Autovía 12 representa una de las principales demandas que Corrientes venía sosteniendo ante la Nación. No solo por su impacto en la seguridad vial sino también por la importancia estratégica que tiene para la conexión entre la capital provincial, el área metropolitana y los corredores productivos que atraviesan la provincia.
Pero la agenda correntina no termina allí. Otro de los reclamos que el Gobierno provincial pretende mantener sobre la mesa es la situación del puente General Belgrano y de los accesos urbanos a la ciudad de Corrientes, excluidos del esquema licitatorio impulsado por la Nación para la concesión del corredor Belgrano.
Durante las reuniones mantenidas en Buenos Aires, Valdés planteó la necesidad de revisar ese criterio y advirtió que resulta difícil justificar que el puente interprovincial quede fuera del sistema de mantenimiento previsto para una de las principales vías de comunicación del Nordeste argentino.
Desde la Provincia consideran que la apertura al diálogo mostrada por funcionarios nacionales durante los últimos días podría derivar en modificaciones al esquema original antes de la adjudicación definitiva de la concesión.
Precisamente, la conectividad regional aparece como uno de los temas que seguramente compartirán Corrientes y Chaco durante la cumbre de gobernadores. El puente General Belgrano constituye un punto neurálgico para ambas provincias y forma parte de una agenda común que incluye infraestructura vial, transporte de cargas y desarrollo logístico.
Para Leandro Zdero, la prioridad pasa por mejorar las condiciones de competitividad de la producción chaqueña mediante inversiones en rutas nacionales, energía y corredores estratégicos que permitan una mejor vinculación con los puertos y centros de consumo.
En Santa Fe, mientras tanto, Maximiliano Pullaro sostiene una agenda similar. La provincia reclama obras vinculadas con la infraestructura portuaria, los accesos al complejo exportador del Gran Rosario y la modernización de corredores que resultan fundamentales para el movimiento de mercaderías y el ingreso de divisas al país.
La coincidencia entre los tres gobernadores no es casual. Corrientes, Chaco y Santa Fe comparten una visión que pone el acento en la necesidad de fortalecer la infraestructura como condición indispensable para el crecimiento económico regional. También, coinciden en la necesidad de sostener una relación institucional con el Gobierno nacional basada en el diálogo y la negociación.
Sin embargo, detrás de los planteos por obras y recursos existe un componente político imposible de ignorar. La reunión se realizará en un momento donde la administración de Javier Milei busca consolidar acuerdos parlamentarios para avanzar con distintas iniciativas legislativas.
En ese escenario, el rol de los gobernadores adquiere una relevancia especial. Muchos de ellos mantienen influencia directa sobre diputados y senadores nacionales que resultan determinantes para la construcción de mayorías en ambas cámaras.
Por esa razón, la relación entre Nación y las provincias atraviesa una etapa de negociación permanente. Las demandas por infraestructura, financiamiento y recursos federales conviven con la necesidad del Gobierno nacional de encontrar respaldos políticos para sostener su agenda parlamentaria.
La cumbre de Resistencia aparece entonces como una instancia donde confluyen ambas dimensiones. Por un lado, la búsqueda de soluciones concretas para obras consideradas estratégicas en la región. Por otro, la consolidación de un espacio de gobernadores que apuesta al diálogo institucional, pero que también procura fortalecer su capacidad de negociación frente a una Casa Rosada que necesita aliados para avanzar con sus proyectos.
La reactivación de la Autovía 12, la discusión sobre el puente General Belgrano, las demandas energéticas de Chaco y las obras logísticas reclamadas por Santa Fe son apenas algunos de los puntos que ilustran una agenda regional cada vez más coordinada. Una agenda que encuentra en Valdés, Zdero y Pullaro a tres de sus principales impulsores y que podría convertirse en una de las expresiones más visibles del nuevo vínculo entre las provincias y el Gobierno nacional.
Extraído de: ÉPOCA
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