Estados Unidos e Irán negocian en Pakistán un acuerdo de paz para terminar con la guerra
Las delegaciones de ambos países se reúnen en Islamabad para iniciar un proceso de diálogo y tratar de acercar posiciones tras el conflicto, que estalló el 28 de enero.
La incertidumbre se cierne sobre las negociaciones previstas para este fin de semana entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, con acusaciones cruzadas que ponen en riesgo la tregua. Ambos países enviaron una delegación integrada por funcionarios de altísimo nivel, que desembarcaron en la ciudad de Islamabad para empezar las conversaciones formales y encontrar una solución definitiva para el conflicto armado en Medio Oriente.
La delegación de la Casa Blanca la encabeza el vicepresidente JD Vance, quien arribó a territorio pakistaní esta madrugada a bordo del Air Force One. En la previa, llamó a Teherán a «no jugar» con Washington, al tiempo que prometió «intentar mantener una negociación positiva». «Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano abierta», dijo.
Por su parte, Teherán envió al influyente presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, junto con una delegación de 70 personas. «Dos de las medidas sobre las que las partes llegaron a un acuerdo aún deben aplicarse antes del inicio de las negociaciones: un alto al fuego en Líbano y el desbloqueo de los activos de Irán», advirtió Ghalibaf. «Nuestra experiencia en negociar con los estadounidenses siempre ha enfrentado fracasos y promesas incumplidas», afirmó.
Según los informes, Irán prefería que Vance asumiera el papel de negociador. Además, la exenviada de Pakistán ante la ONU, Maleeha Lodhi, declaró a Al Jazeera que la elección del vicepresidente está siendo «vista de forma muy positiva» en Islamabad.
El alto el fuego ha detenido la campaña de bombardeos aéreos de EE.UU. e Israel sobre el régimen islámico. Pero hasta ahora no ha hecho nada para calmar la guerra paralela que Israel libra contra el aliado de Teherán, Hezbollah, en el Líbano, ni para poner fin al bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha provocado la mayor interrupción de la historia en el suministro mundial de energía.
«Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, ciertamente estamos dispuestos a tender la mano. Si intentan jugarnos una mala pasada, van a descubrir que el equipo negociador no será tan receptivo», declaró a los periodistas el JD Vance antes de partir a Pakistán.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió abrir el estrecho de Ormuz «bastante pronto» con o sin la cooperación de Irán, y se quejó de que Irán estaba «haciendo un trabajo muy deficiente » al no permitir la libre navegación a través de ese canal, por donde antes del conflicto pasaba el 20% de todo el petróleo que se comercializa a nivel mundial. «Nada de arma nuclear. Eso es el 99%» de la negociación, sostuvo Trump.
Trump también advirtió a Irán que habría ataques aún más intensos si no se llegaba a un acuerdo. «Estamos cargando los barcos con las mejores municiones y las mejores armas jamás fabricadas, incluso mejores que las que usábamos antes, con las que los hicimos pedazos», dijo el presidente en una entrevista con el New York Post.
Extraído de: ÉPOCA
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