«DIBU» APARECE COMO EL MEJOR, INDICADO Y DEFINITIVO
Parece insuperable el presente de Emiliano Martínez en el fútbol internacional. El arquero que siempre soñó el argentino para defender los tres palos en la selección. Y su épica consolidada llegó en el momento más sublime de la historia con el título mundial en Qatar 2022 y las dos Copas Américas.
En la gala de ayer de los Premios FIFA The Best 2024, «Dibu» Martínez volvió a recibir el trofeo como el mejor arquero del mundo y recuperó el trono que ocupó en 2022. Parece que todavía no ve de cerca su techo. ¿ Por qué lo ganó ? El arquero de la Scaloneta se consagró campeón de la Copa América 2024 y condujo al Aston Villa a la Champions League.
Un panel de «expertos» seleccionó en primera instancia a los siete mejores arqueros del año: «Dibu» quedó por encima de Ederson del Manchester City (16 puntos) y el español Unai Simón del Athletic Club (13) en la votación final. Sacó 26 puntos, que es el promedio generado a raíz del apoyo de los técnicos (518 puntos), los capitanes (529), la prensa (512) y los aficionados (515.903).
Pero lo de Martínez no arrancó en Qatar. Desde 2021 viene erigiéndose como el mejor.
Es el único arquero en la historia en ganar dos veces el Premio Lev Yashin (2023 y 2024), en dos ocasiones el Premio The Best (2022 y 2024), además de los trofeos como el Mejor Arquero de las Copa América 2021 y 2024 y el Mejor de la Copa del Mundo 2022. Inédito e histórico.
Siglos atrás, el sociólogo alemán Max Weber definió al líder como «una persona que tiene la capacidad para influir en la conducta de otros individuos o grupos». En este proceso del seleccionado argentino, el jugador de esas características es sin dudas Lionel Messi.
Pero desde que se ganó la Copa América en 2021, el equipo tiene dos jugadores así. El que lo complementaba a Leo era sin dudas Emiliano Martínez.
Entre 1978 y 2022, línea en el tiempo de 44 años y tres estrellas mundiales para el fútbol argentino, hubo equipos que no empatizaron con la afición, ya sea por no transmitir confianza, ya sea por no jugar bien y hasta por cuestiones fortuitas, llevando a la caída del líder carismático weberiano.
Y sobre todo porque la experiencia mundialista anterior a Qatar, presagiaba un mal que llevaría años en solucionarse. Pero apareció el mejor, el indicado y hasta con el mote de «arquero definitivo»
El puesto de arquero fue uno de los lugares más discutidos en el ciclo de Jorge Sampaoli en Rusia 2018. Cuando se lesionó Sergio Romero y fue desafectado del Mundial, el arco quedó vacante. El técnico entendió que Willy Caballero cumplía más funciones de juego, pero tras su grosero error ante Croacia, elegía a Franco Armani. Un puesto a la deriva. Rol determinante sin gerenciamiento inmediato.
Se cumplen hoy dos años aquella noche en Lusail, primero cuando el «Dibu» Martínez cambia la historia en un mano a mano (o pie a pie) con el francés Kolo Muani. Y un rato después, en el héroe que detiene penales y devuelve a Argentina al lugar glorioso del fútbol mundial.
Porque además de ser el mejor, «Dibu» se convirtió en el rey de los juegos mentales y sus éxitos previos le permitieron ganar batallas aún antes de que se ejecute el penal. A eso se propuso perfeccionar su técnica para convertirse en un especialista.
Combinación de ritmo y capacidad atlética, diseñada para sofocar a un oponente a corta distancia. El arquero argentino mide 1,95 metro y pesa 88 kilogramos. Nada fácil enfrentarlo.
Y días atrás, una atajada ante Nicolás Domínguez del Nottingham, fue posiblemente la mejor que hemos visto en la Premier League esta temporada según los especialistas. Reflejos, anticipación, dominio en el área. El mejor.
Extraído de: ÉPOCA
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