Día Internacional del Beso: qué impacto tiene este gesto en nuestra vida cotidiana

Sin-título-1

Hormonas del bienestar, conexión emocional y beneficios físicos lo convierten en una experiencia con efectos reales en la salud, más allá de lo simbólico.

El 13 de abril se celebra el Día Internacional del Beso, una fecha que, aunque no es oficial, se instaló globalmente como una oportunidad para reflexionar sobre una de las formas más universales de afecto. Lejos de ser solo un acto romántico, besar implica una serie de reacciones biológicas que impactan tanto en el cuerpo como en la mente.

Desde la infancia hasta la adultez, el beso forma parte del lenguaje emocional humano. Y aunque suele asociarse al amor o la pareja, también cumple un rol clave en la construcción de vínculos, la regulación emocional y el bienestar general.

Un gesto simple con efectos en el cuerpo

Según un artículo de la Universidad Nacional Autónoma de México, besar activa la liberación de neurotransmisores como dopamina, oxitocina y endorfinas, sustancias vinculadas al placer, el apego y la felicidad.

En la misma línea, un estudio difundido por medios especializados en salud indica que estas hormonas ayudan a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y fortalecer los vínculos afectivos.

El equilibrio está en entender que el beso es, al mismo tiempo, un acto emocional y biológico. Y como tal, puede ser una herramienta de bienestar. (Foto Adobe Stock)
Además, besar implica una activación física concreta: intervienen más de 30 músculos faciales y se ponen en juego sentidos como el tacto, el gusto y el olfato, lo que convierte a este gesto en una experiencia sensorial completa.

Entre los principales beneficios, especialistas destacan:

  • Reducción del estrés y la ansiedad
  • Mejora del estado de ánimo
  • Estimulación del sistema cardiovascular
  • Refuerzo del vínculo emocional
  • Activación muscular y circulación

Más que romance: el rol del beso en los vínculos

El beso no solo es una expresión de amor romántico. También cumple un papel fundamental en la comunicación afectiva y social. En muchas culturas, es una forma habitual de saludo y cercanía.

Según un artículo publicado en medios internacionales de divulgación científica, besar ayuda a fortalecer la conexión entre las personas y a generar una sensación de pertenencia y seguridad emocional.

Además, desde una perspectiva evolutiva, algunos estudios sugieren que el beso podría funcionar como un mecanismo de selección de pareja, al activar procesos químicos y sensoriales complejos.

Extraído de: TN

Share this content:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *