«POR SEGURIDAD, LOS REMEDIOS SE DEBEN VENDER SOLO EN FARMACIAS»
Tras la polémica nacional desatada por la desregulación de la comercialización de los medicamentos de venta libre, época dialogó a nivel local con el presidente de CACOFAR, Carlos Arballo, quien pidió que no se menoscabe el conocimiento de los farmacéuticos.
El Gobierno Nacional desreguló las condiciones de la comercialización de los medicamentos de venta libre en Argentina, según lo dispuesto en el Decreto 1024/2024 publicado el miércoles último en el Boletín Oficial. Con esta medida, los remedios que no requieren receta podrán exhibirse directamente en las góndolas de farmacias, algo que estaba restringido por anteriores normativas.
Desde el Gobierno Nacional aducen que esta decisión, firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, tiene por objetivo facilitar el acceso a ese tipo de remedios «sin necesidad de intermediarios».
En tanto que favorece la comercialización de medicinas de venta libre en kioscos y supermercados, pero estará limitada a dos categorías de medicamentos: analgésicos y antiácidos, que son considerados «seguros para su venta sin supervisión profesional».
Sin embargo, los establecimientos deberán cumplir con requisitos sanitarios básicos y garantizar que la venta se realice únicamente a mayores de edad.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación destacaron que esta flexibilización apunta a mejorar la accesibilidad, especialmente en zonas rurales o alejadas de centros urbanos, donde las farmacias pueden estar a varios kilómetros de distancia.
Esta decisión ya suscitó una fuerte resistencia por parte de la federación que nuclea a las farmacias y del núcleo que representa a los profesionales farmacéuticos del país. A la luz de esa decisión federal, época dialogó con Carlos Arballo, presidente de la Cámara de Farmacias de Corrientes (CACOFAR).
«Me parece que el Gobierno Nacional tiene una postura errada al impulsar la efectivización de esta medida. Por más que se trate de medicamentos de venta libre, nadie puede estar más capacitado para guiar, recomendar o asistir a una persona que busca tal o cual remedio que un farmacéutico», dijo en primer término y luego acotó: «No se puede menoscabar el conocimiento de un profesional, por más que hablemos de medicinas de venta libre, son remedios y su uso o dosificación deben estar guiados por un profesional».
En continuidad de su análisis, Arballo insistió en que «no se trata de eliminar la intermediación, se trata de no soslayar el conocimiento que tiene un farmacéutico». En esa tesitura, este medio le consultó qué piensa acerca de que los analgésicos y los antiácidos se puedan comercializar en los kioscos, supermercados y otro tipo de negocios.
«Se pueden esperar medidas de esta índole, porque hace rato que se venía hablando al respecto. No obstante, la seguridad y el cuidado que puede tener una persona al comprar alguno de esos productos de venta libre en una farmacia es muy distinto al que le llegaría a brindar un supermercado o en kiosco. No hay punto de comparación», graficó.
Con respecto a si en el corto plazo deberán obligatoriamente instalar góndolas para que se expongan en ellas las medicinas de venta libre, tal como lo prevé el decreto nacional, Arballo fue cauto y expresó: «Hay que ver qué opina el Gobierno Provincial y qué va a disponer al respecto el Ministerio de Salud de Corrientes, que es el que controla la actividad en las farmacias. De momento, seguimos trabajando como lo hacemos siempre».
Se estima que en toda la provincia hay unas 300 farmacias activas actualmente, de las cuales 202 están agrupadas bajo la órbita de la CACOFAR.

¿Qué dice Nación?
En declaraciones públicas, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, subrayó que esta medida tiene tres objetivos principales: aumentar la comodidad para los consumidores, facilitar el acceso en regiones con limitada oferta farmacéutica y fomentar la competencia en los precios.
De esta manera, Sturzenegger ejemplificó que en productos como antiácidos, las diferencias de precio entre marcas llegan a ser de hasta ocho veces. Según el funcionario, permitir su venta en una mayor variedad de comercios podría impulsar una reducción en los costos debido a la mayor competencia en el mercado.
Extraído de: ÉPOCA
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