DESBARATAN RED DE TURISMO SEXUAL QUE OPERABA ENTRE CAPITAL Y PASO DE LA PATRIA
Entre las involucradas hay una oficial del Servicio Penitenciario Provincial acusada de ser una de las captadoras de mujeres que formaban parte del «book» y que ayer fue apartada de su cargo. La organización contaba con casi 80 jóvenes ofrecidas a extranjeros.
Una organización criminal dedicada a la captación de mujeres jóvenes para una red de trata y turismo sexual que operaba entre la capital correntina y la villa turística de Paso de la Patria fue desbaratada en las últimas horas por la Policía Federal que llevó a cabo de forma simultánea siente allanamientos en casas particulares, una casa de estética y otra donde se realizaban tatuajes que servían como centros de captación y reclutamiento. Entre los detenidos hay una joven, su padre que era quien la llevaba junto a otra hermanastra, integrante del Servicio Penitenciario Provincial, quien también acercaba mujeres de esa institución hacia la organización. Una joven correntina pudo ser rescatada y contó cómo funcionaba el reclutamiento y «los pases» con turistas.
Según la información a la que tuvo acceso diario época, la investigación se remonta a por lo menos cinco meses luego de que los efectivos de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales de la Policía Federal con asiento en Corrientes obtuviera valiosa información sobre la operación de una banda dedicada a trasladar mujeres desde la ciudad de Corrientes hacia Paso de la Patria, donde se desarrollaban fiestas privadas con turistas extranjeros, en su mayoría brasileños.
Este dato fue acompañado de locaciones en las que la organización tenía sus bases de captación. Una de ellas era un salón de belleza y la otra una casa de tatuajes que regenteaba una pareja joven. Allí, y en un reconocido boliche ubicado en una quinta situada por avenida Raúl Alfonsín, eran los lugares marcados por los investigadores y desde donde partió la investigación.
Durante los allanamientos, los federales se incautaron de una camioneta Renault Duster, una camioneta tipo combi marca Toyota y un automóvil. Además, 13 celulares, tabletas, una notebook, gran cantidad de preservativos, un posnet de billetera virtual para agilizar los pagos del «servicio» y numerosas cámaras de vigilancia y discos duros, así como también varios cuadernos con anotaciones de interés para la investigación.

La operatoria
Del expediente se desprende que la captación se realizaba en varios puntos. Uno de ellos era una estética ubicada en inmediaciones de la avenida Chacabuco y Cazadores Correntinos donde una de las responsables detectaba a jóvenes con dificultades económicas y les proponía formar parte del «negocio sexual».
La información no era completa para las chicas y solo se enteraban de la magnitud del tema cuando llegaban al destino previamente pactado por la mujer que organizaba «los envíos». Para ello, un guía de pesca que reside en la capital correntina y el padre de la captadora oficiaban de choferes oficiales para llevar, esperar y traer nuevamente a las mujeres que formaban parte del «book».
Según las pesquisas, otro lugar de captación resultó ser el Servicio Penitenciario Provincial, donde una oficial de esa institución, hermanastra de la joven detenida, cumplía la misma función puertas adentro del SPP y entre sus propias camaradas.
La organización contaba con al menos unas 80 chicas que estaban disponibles para «el servicio» y las iban alternando en días y horarios variables y a demanda. No se descarta que entre ellas existan menores de edad, un dato que se develará con la apertura de los teléfonos incautados. Durante los allanamientos, los efectivos de la DUOIE de la Federal pudieron rescatar a una joven correntina que aportó valiosa información a la investigación. La víctima dijo que se aprovecharon de su situación económica para atraerla a ese negocio. Aseguró que la primera vez la llevaron engañada diciéndole que iban a una fiesta privada, pero una vez en el lugar estaba lleno de turistas extranjeros.
Comenzaron a embriagarla y luego a ofrecerla. La forma de pago a la que eran obligadas las chicas usadas en la red consistía en «darles a las captadoras todo el dinero de su primer pase y luego con cada nuevo cliente aportaban un porcentaje de lo cobrado», explicó otra fuente judicial. Esta metodología aplicaba con todas las jóvenes y una vez dentro de la red ya era difícil salir de ella. Los fines de semana iban al boliche y cuando surgía un pedido las sacaban de allí, las subían a una combi y las trasladaban hacia Paso de la Patria.
Bajo la lupa
Dos personas son hasta el momento las detenidas formales, una joven que operaba desde una estética, su padre que oficiaba como chofer y quien llevaba incluso a su propia hija a prostituirse, ambos de apellido Montejano. Pero además están bajo sospecha y supeditados a la causa una oficial del Servicio Penitenciario de apellido Frutos que ayer fue suspendida en sus funciones según difundió el propio SPP en un comunicado y mientras avanza la investigación; su esposo de apellido Vallejos y un guía de pesca de apellido Marconi, cuya situación legal se agrava con el correr de las horas.
Contenida
Cabe señalar que tras ser rescatada, la joven correntina cuyos datos no fueron revelados por seguridad fue rápidamente asistida y contenida por profesionales, psicólogas y trabajadoras sociales pertenecientes a la coordinación general de Programa Nacional de Rescate y acompañamiento a personas damnificadas por el delito de trata, las que dispusieron sea devuelta y acompañada a su domicilio.
Extraído de: ÉPOCA
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