¿De qué lado de la línea de la pobreza quedó tu familia en enero?
La Canasta Básica Total (CBT) subió 3,9% en el primer mes de 2026 y fijó en $1.360.299 el ingreso mínimo que requirió una familia de cuatro integrantes para superar el umbral de pobreza. La Canasta Alimentaria, que define la indigencia, aumentó 5,8% y superó los $623.000.
La línea de pobreza volvió a moverse en enero y lo hizo con fuerza. De acuerdo con los últimos datos difundidos por el INDEC, una familia tipo compuesta por dos adultos y dos menores que no paga alquiler necesitó $1.360.299 para no ser considerada pobre y $623.990 para no caer en la indigencia en el primer mes de 2026.
El dato surge de la actualización de la Canasta Básica Total (CBT), el indicador que mide el costo mínimo de bienes y servicios esenciales que un hogar debe cubrir para superar el umbral de pobreza.
El número no solo impacta por su magnitud nominal, sino también por su variación. En enero, la CBT registró un incremento mensual del 3,9%, lo que implicó una nueva presión sobre los ingresos familiares en un contexto de recomposición salarial todavía dispar entre sectores.
En términos interanuales, la suba fue del 31,6% consolidando una tendencia de aumentos sostenidos que, si bien está desacelerada respecto de picos inflacionarios previos, continúa erosionando el poder adquisitivo.
La medición de pobreza se construye a partir de dos canastas. Por un lado, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que releva exclusivamente el costo de los alimentos necesarios para cubrir requerimientos nutricionales mínimos.
Por otro, la ya mencionada Canasta Básica Total, que incluye además otros gastos indispensables como transporte, educación, salud, vestimenta y servicios públicos. En enero, la CBA que define la línea de indigencia se ubicó para una familia tipo en $623.990, con un aumento mensual del 5,8% y una variación interanual del 37,6%.
Esto significa que un hogar con ingresos por debajo de ese monto no solo es considerado pobre, sino indigente, ya que no logra cubrir siquiera la alimentación básica. La brecha entre ambas canastas ilustra la dimensión estructural del problema: no se trata únicamente del acceso a la comida, sino del conjunto de consumos esenciales que permiten una vida digna.
El informe oficial también detalla los montos necesarios según la composición del hogar. Una familia de tres integrantes necesitó en enero $1.082.956 para no caer bajo la línea de pobreza ($496.796 para evitar indigencia), mientras que una de cinco requirió $1.430.735 ($656.301 Indigencia). Para una persona sola, el umbral se ubicó en $440.226 mensuales para no ser pobre y en $201.939 para no ser indigente.

Extraído de: ÉPOCA
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