12 de marzo: el día en que se oficializó el Escudo Nacional argentino
La Asamblea del Año XIII adoptó un símbolo que con el tiempo se convertiría en uno de los emblemas más representativos del país. La historia del Escudo muestra los ideales políticos, la identidad naciente y los valores que guiaron a los revolucionarios de comienzos del siglo XIX.
El 12 de marzo de 1813, la Asamblea del Año XIII reconoció oficialmente el escudo como Escudo Nacional mediante un decreto que lo establecía como el sello utilizado para autenticar sus documentos.
La decisión se tomó pocas semanas después del inicio de las sesiones de la Asamblea, que había celebrado su primera reunión el 31 de enero de 1813. Convocada por el Segundo Triunvirato, la asamblea buscaba consolidar el proceso revolucionario iniciado en 1810.
Entre sus objetivos principales figuraban proclamar la soberanía, declarar la independencia y redactar una constitución, aunque no todos estos propósitos se concretaron en ese momento.
La creación del sello que daría origen al escudo estuvo a cargo de Agustín Donado, diputado por San Luis, quien recibió la tarea de encargar su diseño.
El trabajo fue realizado por Juan de Dios Ribera, un orfebre peruano radicado en Buenos Aires. Ribera elaboró el diseño que comenzó a utilizarse en febrero de 1813 para validar los documentos oficiales de la Asamblea.
Con el paso del tiempo, aquel sello se consolidó como uno de los símbolos patrios más reconocibles de la Argentina. Aunque el escudo ya era utilizado desde el período independentista, su forma definitiva fue establecida más de un siglo después.
En 1944, el Decreto Nacional 10.302/944, firmado durante el gobierno de facto de Edelmiro Julián Farrell, fijó oficialmente el diseño que se emplea hasta la actualidad. El Escudo Nacional está compuesto por una elipse dividida en dos mitades que integran diferentes símbolos asociados a los valores de la nación. La mitad superior, de color celeste, representa justicia, verdad, lealtad y fraternidad. La mitad inferior, de color blanco o plata, simboliza pureza, fe, integridad, firmeza y obediencia.
En el centro aparecen dos manos entrelazadas, imagen de la unión fraternal de los pueblos, que sostienen una pica o asta, símbolo de autoridad y soberanía. En la punta se ubica el gorro frigio, emblema histórico de la libertad.
En la parte superior del escudo se encuentra un sol naciente dorado con 21 rayos, que alude a verdad, majestad y prosperidad. Rodeando la elipse aparecen dos ramas de laureles, representación de victoria y gloria, unidas en la base por un moño con los colores de la bandera argentina.
Extraído de: ÉPOCA
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